fantasma-manoso-robo-la-ropa-interior-de-una-mujer.jpg.600x0_q85_crop-smart-001

—Estoy aquí, no me ignores… ¡Nunca me fui de tu lado!
Alberto se arrrebujó en el sillón y con gesto de fastidio, alargó la mano, atravesó el vientre de su esposa y cogió el mando de la televisión.

—Mañana mismo compro cinta aislante y cubro los resquicios del ventanal —se dijo mientras cambiaba de cadena—. No soporto estas corrientes.

Moon Naciente

Anuncios