Violencia de género y manipulación en las redes sociales

"La igualdad es una necesidad vital del alma humana. La misma cantidad de respeto y de atención se debe a todo ser humano, porque el respeto no tiene grados".
Simone Weil

Para una mente pragmática la funcionalidad de un calendario es evidente: recordar o identificar una fecha concreta o incluso, el día en que se vive. El resto es accesorio.

En la actualidad, santorales y fases lunares aparte, proliferan los “Días Internacionales” o “Días Mundiales” cuyo impacto mediático constituye un fenómeno muy especial, como en el caso del Día Internacional contra la Violencia de Género,  convertido en perfecto caldo de cultivo para la proliferación de programas especiales, portadas, artículos e infinidad de publicaciones fuera y dentro de las redes sociales. En estas últimas nunca falta un “buen motivo” para intentar rascar posicionamientos y alcances.  Todo vale y un administrador de páginas lo sabe bien. El problema, en mi opinión, es que el usuario tiende a creer como verdadero todo lo que ve publicado en Internet y lo peor, en estos casos, es que aludiendo a su sensibilidad, el pensamiento sesgado que vehiculan estos contenidos se apodera de las opiniones de quienes los reciben. Nos hemos dado de bruces con la MANIPULACIÓN, señoras y señores, un fenómeno que se alimenta de la falta de criterio propio, de la ignorancia, e incluso, de la buena fe.”Una vez más”, “nada cambia”, “siempre igual”, “no sería la primera vez”, “¿te parece raro?”, “es lo que hay”. Pues no. Me revuelvo contra ello y exteriorizo mi disconformidad. Ya está bien, estoy harta de mentiras y falsos apóstoles que consiguen que causas tan dignas se conviertan en zafios gallineros virtuales. Os voy a referir el caso que despertó mi indignación: un post que no voy a publicar por motivos obvios pero cuyo texto  transcribo a continuación.

Una mujer que se cuida no es la que va dos horas al gimnasio y hace dieta, una mujer que se cuida es la que no permite que un hombre la ofenda.

Esta sentencia es francamente machista e insultante para la mujer,  la  responsabiliza sibilinamente de aquello sobre lo cual no posee responsabilidad alguna: el trato que atenta contra el respeto, la violencia ejercida sobre su cuerpo y su mente.  Nos encontramos de nuevo con la vieja historia de la demonización de la joven que por llevar minifalda provoca su violación. Una vez más se considera  a la mujer,  responsable de su miedo, su anulación y dependencia psicológica y su ruina económica. Todavía existe esa voz que dice: “Por algo será. ¿No supo cortar antes de llegar a esto?” Pues no, no hay motivo por el cual una persona merezca ser vejada,  y sí,  es muy difícil escapar del terror. Sobre todo cuando se vive  sin recursos, con demasiadas responsabilidades y la autoestima por los suelos. Internet, y más concretamente, las redes sociales,  es el lugar ideal para publicar con toda libertad aquello que a cada uno le interesa. Siempre he pensado  que el comportamiento del usuario de las redes -como en la vida misma-  debería basarse en una ética tácita que cubriera de alguna manera el vacío legal existente sobre diversos niveles de actuación y que actitudes como el “todo vale”, la codicia y el oportunismo, consiguen no solo que sea obviada, sino  que se dude de su propia existencia. Mensajes que frivolizan  problemas reales y dolorosos, cartelitos con ingeniosas frases de mercadillo cuyo único objetivo es el de ganar adeptos  para conseguir miles de seguidores que no solo los legitiman con sus visitas, sino que los difunden totalmente convencidos de su bondad. Un fenómeno imparable, como la onda expansiva de una bomba con efecto multiplicador y que se une a otros tantos de los que somos testigo cada día. La apropiación de la propiedad intelectual, la manipulación de contenidos, la ligereza a la hora de publicar noticias falsas o el fake,  forman huellas indelebles en esta interminable galaxia de píxeles y  subsistirán per secula seculorum. Por desgracia.

¿Tan difícil es tener criterio propio?

 

Txaro Cárdenas

Redactora de http://www.moonmagazine.info

“INGRAVIDEZ” de GOLA Fotografía

 

 

 

 

"La igualdad es una necesidad vital del alma humana. La misma cantidad de respeto y de atención se debe a todo ser humano, porque el respeto no tiene grados". Simone Weil
“La igualdad es una necesidad vital del alma humana. La misma cantidad de respeto y de atención se debe a todo ser humano, porque el respeto no tiene grados”.
Simone Weil “INGRAVIDEZ” de GOLA Fotografía

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El Artista y su extraña manía de comer

Obra de Javier Bedrina

 

 

 

La obra de un a0artista.
La obra de un artista. Javier Bedrina Foto

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace algunos años -bastantes para ser exacta- fui agente comercial y me dediqué a la venta de libro “a puerta fría”, como vulgarmente se dice. Lo hice durante siete años y puedo definir mi carrera como irregular, a pesar de haber tenido muy buenas épocas como jefe de equipo. Era difícil, había que tirar de contrato, convencer a la gente de que necesitaba aquellos libros para ampliar su cultura sobre la tierra en la que vivía. Vendía libro vasco de una calidad superior a lo que ofrecía la competencia, la situación económica era muy diferente  a la actual, pero aun así era difícil. Formaba parte de un equipo de gente joven, casi todos universitarios, que amábamos nuestras raíces y lo transmitíamos con pasión, pero el libro que se ofrece directamente al cliente se ve con reticencia.  Al cliente, lo que le gusta es entrar en una librería y comprar el  libro por el cual ya siente cierta predisposición. Pero ojo, también existe la persona que se vanagloria de que jamás ha entrado un libro en su casa. Fauna y flora a la que le estoy agradecida porque me ofrecieron una experiencia vital importante: un contacto directo que me introdujo en el complejo mundo de las relaciones humanas.

La venta directa de objetos culturales, bien sean libros, bien arte en su más amplia expresión, no solo no está bien vista, sino que -y esto es peor- causa indiferencia.  Hace algunos años, antes de la irrupción de Internet en la vida del ciudadano, los circuitos comerciales  de la cultura se circunscribían a los establecimientos dedicados a ello, a las salas de exposiciones y a los grupos editoriales que por medio de colecciones o venta directa, acercaban los artículos más caros al bolsillo del prójimo… Hoy, Internet y el auge de las redes sociales ha hecho que el artista que  no posee medios económicos para promocionar su obra pueda acceder a un público potencial muy amplio mostrando sus trabajos e intentando darles una salida comercial. Porque el artista, desde siempre,  crea para los demás. Es cierto  que su obra es la expresión de su creatividad  y  no se le debe negar  ese punto de narcisismo y vanidad, pero no es menos cierto que su arte es su mercancía y su medio de supervivencia.

El escritor que no puede  pagarse unos servicios editoriales básicos, el fotógrafo o pintor que no tiene acceso a establecimientos o salas de exposiciones, se “busca” la vida por las redes ofreciendo su trabajo porque precisamente su creación es para  vivir de ello o, por lo menos, para sobrevivir. Sería injusto pedirle que muriera como un Toulouse Lautrec cualquiera, para que su obra, finalmente, fuera distinguida por el éxito.

Yo, de alguna manera, sigo vinculada a  este mundo de la venta, estoy en contacto con el artista y veo cómo lucha, cómo planifica su tiempo para la creación, para nuevos proyectos, para la difusión de sus obras y para poder extraer un beneficio sobre ellas, porque ha de pagar  la luz, el agua y dar de comer a sus hijos.  Lo digo sin la mínima intención de despertar compasión entre los lectores. Lo digo porque es la realidad, al igual que es real la indiferencia que despiertan estas actividades entre el público que recibe estas informaciones. No somos chamarilleros, no hemos montado un mercadillo. Soy tajante en esto: yo no hago marketing, señores. Yo vendo ilusión. Porque es lo que me transmiten ellos cuando publican su primer libro o preparan un dibujo digital o editan una serie de fotografía.

Con esta entrada pretendo despertar actitudes de respeto hacia estos creativos, hacer patente mi repulsa por los abusos hacia el copyright  de las obras de autor, llamar a la solidaridad del usuario, no con el objetivo de vender -para eso existen otros medios- sino con el de fomentar el respeto, el interés y el compañerismo.

Las redes son un escaparate para todos. En ellas se reflejan diversas actitudes y formas de ver este mundo virtual y sus interactuaciones.   Si  la sustracción de un cuadro en una galería es considerada robo sin ningún tipo de eximente, la apropiación de un contenido lo es igualmente. Por otra parte, soy consciente de que existen posturas de rechazo ante  la venta online, como la desconfianza hacia el modo de pago -hay diversos y muchos de ellos seguros-, incluso hacia la calidad del producto ofrecido. Ahí es donde la profesionalidad de autores y managers online ha de estar fuera de toda cuestión. El hecho de que el producto, en este caso, un objeto cultural, no se muestre físicamente no es algo nuevo, tampoco el posible rechazo que pueda crear a priori. Sucedió lo mismo hace unos años cuando se popularizó la venta por catálogo. El transcurrir del tiempo ha afianzado ese tipo de venta, acallando la desconfianza. Lo mismo sucederá, estoy segura, con la venta online. De hecho ya está sucediendo.

Artículo de Txaro Cárdenas.

Por cierto…¡Feliz Navidarte!

(No lo puedo evitar)

Parte de mi actividad como manager de mis asociados.
Tienda de Artistas-Creadores de MoonMagazine

 

 

 

 

 

 

 

 

Pensamiento 6. La Norma.

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Foto de Javier Bedrina.

Sobre las últimas normas de la RAE.

 

Pienso sinceramente que ciertas nuevas reglas de la Real Academia de la Lengua Española pueden ocasionar equívocos o, cuando menos,  dudas en los estudiantes que acceden a lecturas editadas antes de las resoluciones adoptadas por esta.

 

-¡Mamá, mamá! Delibes también tenía faltas de ortografía.

-¿Por qué dices eso, hijo?

-Porque la señorita dice que “solo” se escribe sin tilde.

Pensamiento 5

Foto de Javier Bedrina. Todos los derechos reservados.
Foto de Javier Bedrina.

 

Informe.

“Testarudo, simpático, algo tacaño, con tendencia a la calvicie y unos bonitos ojos azules. Debe cuidar su dieta porque es propenso a los accidentes cardiovasculares. Posee también importantes cualidades para la comunicación y una gran creatividad, que  plasma sobre todo en los dibujos a carboncillo que realiza en su tiempo libre.”
Todo eso y más, lo he sabido a través de la genética.
¿Que quién es?
Todavía no ha nacido…

Moon Naciente.

Pensamiento 2

De tú a tú, somos semejantes, aunque nunca  iguales.

Insultas a mi inteligencia,  inexistente, según tu criterio. Provocas mi grito, te irrita mi silencio. Buscas el enfrentamiento dando rienda suelta  a tus instintos.

No soy yo esa imagen que destrozas, no soy yo la angustia en tu boca.

No soy yo la diana de tu odio.

Ya no.

Hace tiempo que eso terminó.

De tú a tú, somos semejantes, aunque nunca  iguales.
De tú a tú, somos semejantes, aunque nunca iguales.

 

 

 

No soy yo,

yo soy más alta que tú.

Por lo tanto,

para que tú estés a mi altura

has de crecer,

mas no en estatura.

Moon Naciente

Pensamiento 1

Vergel, Paraíso, Eva, cobijo, templete, viento, frío, distancia, reproche, conciencia, paz, envidia, equilibrio, locura, acusación, repulsa, ataque, demagogia, acoso, expulsión...negro sobre verde....siempre verde. Moon.
Vergel, Paraíso, Eva, cobijo, templete, viento, frío, distancia, reproche, conciencia, paz, envidia, equilibrio, locura, acusación, repulsa, ataque, demagogia, acoso, expulsión…negro sobre verde….siempre verde.
Moon.

 

 

 

 

Proverbio lunar:
“Predica con el ejemplo y deja de sembrar mierda.”
Verde te quiero, planeta.
Consejo válido también para aquellas acciones verbales que contaminan e intoxican vidas. Muy importante para el equilibrio mental de los habitantes de la tierra.